
¿Por qué te bloqueas en

Escuchas la palabra trauma y piensas que eso no va contigo. Pero las reacciones que no entiendes, los patrones que repites y esa voz que dice ‘no fue para tanto’ cuentan otra historia. En este artículo te explico qué es el trauma realmente —no desde el manual clínico, sino desde lo que pasa en tu cuerpo y en tu vida—, desmonto los mitos que te impiden reconocerlo, y te cuento por qué llevas toda la vida minimizando lo que sientes.

Autocrítica: la voz que intenta

Sonríes, dices «no pasa nada» y casi te lo crees. Pero dos horas después te duele la cabeza, o explotas por un vaso. Esto tiene nombre: la parte complaciente. En este artículo exploro qué es, cómo se forma en la infancia, por qué la culpa al poner límites no es del presente, y cómo empezar a hablar un idioma que nunca te enseñaron.

Si sientes que tu problema con la comida es “falta de fuerza de voluntad”, quizá estés mirando el lugar equivocado. Desde IFS y trauma, lo que parece autosabotaje suele ser protección: partes internas intentando regular un sistema nervioso en modo supervivencia. En este artículo verás cómo entender ese patrón (disparador → desregulación → apagafuegos → culpa), cómo cambiar juicio por curiosidad, y un ejercicio simple para mapear partes. Incluye el episodio con May Morón en Spotify y una referencia al MIT, donde enseñamos este enfoque integrativo.

¿Puedes sanar tu trauma y al mismo tiempo crear la vida que deseas? Durante años sentí que estas dos cosas no podían convivir. Por un lado, el mundo de la terapia me mostraba que no puedes «pensar en positivo» para que desaparezca una respuesta del sistema nervioso. Por otro, mi experiencia me decía que la claridad sobre lo que quieres y sostener esa visión importan. Mucho. Este artículo es una reflexión sobre cómo integrar ambos mundos sin que uno invalide al otro: ni la culpa de la manifestación mal entendida, ni el estancamiento de sanar sin dirección. Porque manifestar sin sanar agota, y sanar sin dirección estanca.

La vergüenza y la culpa son emociones profundas que a menudo nos atrapan en el pasado, especialmente tras experiencias traumáticas. ¿Te has sentido alguna vez como si debieras haber hecho más, incluso cuando sabes que no fue tu culpa? Este texto explora cómo estas emociones pueden afectar nuestra vida y cómo la compasión puede ser el antídoto necesario para sanar. A través de un ejercicio sencillo, aprenderás a hablarte con amabilidad y a reconocer que no estás roto, sino herido. Descubre cómo la compasión puede transformar tu relación contigo mismo y facilitar tu sanación.