
Sanación emocional
Aprendiste a ser buena persona, pero tu cuerpo nunca firmó ese contrato.
Sonríes, dices «no pasa nada» y casi te lo crees. Pero dos horas después te duele la cabeza, o explotas por un vaso. Esto tiene nombre: la parte complaciente. En este artículo exploro qué es, cómo se forma en la infancia, por qué la culpa al poner límites no es del presente, y cómo empezar a hablar un idioma que nunca te enseñaron.